martes, 10 de mayo de 2016

ELLA RECUERDA


Imagen de Eduardo Naranjo


No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos
 Cesare Pavese


Ella recuerda
lo poco que antes le costaba recordar.

Cuando era niña,
se quedaban tatuadas en su piel
las palabras que más dolían.
Jamás olvidaba las miradas
que la hacían tan pequeña
ni el cuento que le leían por la noche.
Tampoco el diálogo que mantiene un niño
con el árbol de un bosque inventado.

Recuerda el beso
que cada día le daba a su padre
cuando éste llegaba de trabajar.
Se ve caminando hacia la puerta,
siente sus mejillas,
su sonrisa,
a las siete de la tarde,
a las siete en punto.
Escucha todavía el sonido de la llave
asomándose por la cerradura.

Pero ahora le duele
la sombra de aquel día;
cuando ella decide que ya es mayor.
Ese día en que se avergüenza
del beso diario,
de la burla de su amiga,
de correr hacia el pasillo.
Hoy le persigue la sombra
de aquel día;
cuando ella decide dejar de besar
a su padre cada tarde.

No recuerda,
no sabe,
lo que pudo sentir él.
Qué sucedió en ese  instante
en que la puerta se abre y no hay nadie.
Ese final de las bienvenidas con sonrisa,
de la  infancia con abrazo.
Las llegadas de su padre
convertidas en  sinsabor.  

¿Alguna vez él comprendió
 que ella con once años fue mayor?
¿Alguna vez su padre
echó de menos la costumbre?

Ella se detiene
en el no recuerdo de lo imaginado.
No sabe dónde guardó el paraguas;
pierde a menudo las llaves,
el mechero,
la templanza.

En esta tarde lluviosa
le gustaría más que nunca
abrir la caja de los recuerdos de  su padre
aunque el precio a pagar,
fuese olvidar el suyo.


domingo, 1 de mayo de 2016

TE DEBO LA CALMA

Imagen de Omar Ortiz

Hembra que entre mis muslos callabas
           
de todos los favores que pude prometerte
te debo la locura.
Leopoldo María Panero

Cuando el vaivén de tus muslos
lo tiñe todo de rojo,
las sábanas se enredan en cuerpos calientes
y solo las polillas,
logran detenerse para observarnos
tras  la cortina más usada.

Las otras miradas bostezan en cada repetición.

      - Otra vez – se equivocan

Porque  ninguna vez es idéntica,
no reconozco ninguno de mis gemidos.
Tras el punto y aparte,
brindamos con el jugo
que brota de tu cuerpo
bañando el mío.
Nunca sabe igual la copa del orgasmo.
Nadie se sorprende
si mi pecho te quita la sed
ni si los besos se derramaron por la alfombra,
sin llegar a rozar mi cuello.
Ya no hace falta limpiar después la saliva;
evitar recuerdos.
Ya,  cada vez que te marchas,
una estrella desnuda,
permite que mi corazón bombee
sin que las alas se quiebren.
No hay semanas con forma de montaña,
solo caminos que eligieron perdernos
y sostienen nuestros pies siempre descalzos.
Porque tampoco hay dolor,
ni suspiros demasiado largos
que entorpecen el diálogo. 
Alguna lágrima mantiene su sabor salado.
Tú sabes que hemos llegado
a compartir algún pañuelo
para secar los trozos del pasado.
Siempre nos queda el último abrazo,
ése que nos damos en la puerta
y nos permite soñar
mientras  no nos tocamos.
Echarnos de menos no impide
la respiración
con ritmo calmo
con ritmo insonoro.


jueves, 28 de abril de 2016

MIEDO A SER INVISIBLE

Imagen de Miwa Ogasawara

Pero del tiempo que habla, no queda más que un muro

Golpeando en una tumba como un velo podrido.
La eternidad busca un reloj de pulsera

André Breton



Cuando no me ven,
soy nadie,
y sin tamaño. 
Un alma vestida de dudas,
en busca de un recipiente
que la acomode los domingos. 
Pido un cuerpo
tras una cruel resaca
de emociones desatadas. 
Pero hoy, 
ni siquiera amanece.  
Ningún instante,
ni abrazos posibles,
cuando no me ven. 
Hoy me falta el  margen
donde escribir palabras,
la página en blanco
para dibujar el sol,
la  pluma necesaria
para dar calor.
No disfruto de abrigo, 
no tengo frío. 
Tampoco lloro 
¿Dónde están las lágrimas
que mojan mejillas?
Ausencia de besos.
Ya no hay pómulos, 
no hay rostro. 
No camino, 
ni rompo espejos.
No muerdo, 
no gimo. 
No hay nada
y solo hay miedo. 
Sin orgasmos, 
sin yemas de los dedos, 
sin ruido, 
sin memoria. 
Dime alma,
¿por qué lo único que haces es doler, 
cuando no hay cuerpo?