sábado, 18 de marzo de 2017

ES HORA

Fotografía de Musin Yohan

"La cordura dependía de lo siguiente: 
de que fuera un placer sentir la rugosidad de la alfombra en la planta de los pies, 
un placer la caricia del calor sobre la piel, 
un placer estar derecha sabiendo que los huesos se mueven con facilidad debajo de la carne"
Doris Lessing  (El cuaderno dorado)



Es hora
de darle la espalda a la posibilidad
de perder trenes adrede,
ya solo quiero certezas;
transitar un camino sin piedras.
Es hora de crecer
sin dejar demasiado atrás la infancia.
Utilizar el bosque
para encontrar versos,
sustituir locura por templanza,
enterarme de que me gusta el dulce
y de que prefiero que me quieran,
a querer.



sábado, 11 de marzo de 2017

MI NO-CURRÍCULUM

Foto de Pilar Escamilla Fresco



MI NO – CURRICULUM
*texto que surge a raíz de la idea de David Testal sobre el currículum como cementerio (idea que comparto) y de un encuentro al que acudí para escuchar a David junto a Monoperro; brindo por ambos, siempre.






No daré mi  fecha de nacimiento, porque nazco cada día. 
Olvidé mi edad porque desde hace tiempo si me preguntan, me añado años. Es una excusa para sonreír cuando me dicen que parezco más joven.

Elegid un nombre para  mí.
Una vez tuve un trabajo en el que jugué  y di un nombre distinto al habitual. Me sentía cómoda cuando se dirigían a mí de otra manera y sin embargo fuera de allí no hubiese atendido jamás por el nombre que inventé.

Soy autodidacta. Aprendo por mí misma pero no solo de mí misma, sería muy aburrido. 
Nunca aprendo nada si me aburro. 

Me formo a diario, crezco a cada instante aunque mantenga intacto lo mejor de la infancia. Me empapo de conversaciones, viajes, lecturas, cine, pinturas…
Permito que mientras respiro, mi curiosidad abra puertas invisibles e imagino que a través de los poros de mi piel, penetra todo lo que me interesa.

Podría como antaño,  hacer una lista con mis títulos, carreras universitarias, experiencias laborales, cursos. Podría adjuntar cartas de recomendación que están en alguna parte.

No lo haré porque me cansé de valer más por todo lo anterior. No me gusta generar más confianza por el pasado que por el presente. Además no me gusta que se acerquen a mí con expectativas.
¿Es justo que todo lo que he realizado en mi vida aceptando lo impuesto, sin libertad, sea mi carta de presentación?

Me limitaré a contar que me apasiona la literatura. Amo lo que hago y siempre hacemos bien aquello que queremos hacer. 
Os diré que me entusiasma todo lo que comienzo, que solo quiero contagiar la pasión que siento por las letras con cada una de las actividades que propongo y/o coordino. 

Os advertiré  que cuando leo un libro, lo devoro, lo subrayo, me instalo en esos huecos que quedan entre una línea y otra (siempre quepo cómodamente), escribo en los márgenes y cuando finalizo la última frase, me detengo y vuelvo a leer algo de lo que subrayé, para que la cicatriz que tanto busco,  se tatúe en mi alma y quede ahí para siempre.

Hay muchos nombres de personas a través de las cuales he decidido caminos: Virginia Woolf, David Testal, Eva Gallud, Magritte, Eric Rohmer , Remedios Varo , Kim Ki –Duk, Agota Kristof, Wislawa Szymboska, Ludovico Einaudi, Alfred Hitchcock, Delibes, Mascha Kaleko, Krzysztof Kieślowski,   Michel Gondry, Thomas Vinterberg, Hindi Zahra, Carmen Martín Gaite, Sándor Márai, Tim Burton, Luis Goytisolo,  Erik Satie, Lewis Carroll, Kiarostami, Anaïs Nin, Anne Clark, … y una lista enorme de amigas y amigos.

También aprendo muchas cosas de los paseos en soledad y de detenerme a mirar por la ventana.

No creo en el amor de pareja, en la unión de dos para ser uno; yo ya soy una. 
No creo en “parasiempres”, ni en firmas, contratos, obligaciones ni responsabilidades que no sean conmigo misma.
Cada vez creo más en el amor, sin apellido. 
Soy una romántica y creo en el amor como suma, en ese que da un resultado completamente distinto a los elementos que decidieron sumarse.

Soy individualista, sí y me contradigo. 

Me encantan los secretos, creo que todos debemos reservar un cajón en nuestra vida para nuestra intimidad y no abrirlo.

Escribo libros a diario pero he publicado pocos por pereza.

Un Cuarto Propio es para todos aquellos que quieren entrar, porque les apetece.


Este No-Currículum será otro dentro de un instante.

Pasad sin llamar.

domingo, 5 de marzo de 2017

CÓMO NO-TRABAJAR EN CASA (esto no son consejos)



El otro día leí un artículo con algunos consejos para poder trabajar en casa sin que te envuelva el caos, sin procrastinar, sin dejar el trabajo en la almohada mientras duermes, sin perderlo de vista. El otro día leí consejos para organizarse.

Hace tiempo que desistí de hacerlo, de intentar poner orden  (leed en negrita: “intentar”) 

Hace tiempo que me di cuenta de que no todos compartimos el mismo reloj y quizá  un lector solo puede localizarte durante su comida, otro requiere una buena recomendación para leer en domingo. Yo también estaré o no estaré, pero si estoy , responderé. Sería absurdo borrar su mensaje y recuperarlo a los dos días solo por pensar que es tarde,  sábado o  festivo. 
En Un Cuarto Propio siempre es fiesta.

En Un Cuarto Propio, siempre es ahora.


No hay que ser inmediato

Supongo que como a mí os habrá agobiado despertar y ver 70 mensajes de whatsapp brillando en el móvil. Os contaré algo: hace mucho tiempo… no había teléfonos móviles y peor aún,  no había internet. La gente vivía, se comunicaba y realizaba las labores que le correspondían. Ahora todo es más rápido, se han eliminado distancias, se aligera la mochila y todo es fácil. No lo hagamos difícil.

Lo primero es seleccionar. Si quieres avanzar no te detengas en bromas, chistes políticos o mensajes de amigos, ve directo a lo que consideres prioritario. Yo aconsejaría eliminar todos los grupos si utilizas tu móvil personal para no-trabajar.
Tampoco abras el correo, el whatsapp, agarres el teléfono fijo con la otra mano y pongas en orden los pedidos de la tienda. Las cosas se hacen mucho mejor de una en una y evitarás confusiones y acelerar la respiración.
Revisa el correo, borra spam, responde lo que quieras responder.

Después abre el siguiente cajón de tu vida sin permitir que se mezcle la ropa interior con la contabilidad.

No hay que tener horarios

Cuando tenía un jefe, tenía un horario. Ahora que no trabajo prefiero no tenerlo. Voy inventando mi vida según me interesa.

La pereza tiene llave de mi cuarto y entra y sale cuando quiere, cuando queremos.

¿Encontráis alguna explicación a tener un mes de vacaciones en verano o días libres en navidad obligatoriamente?
Sí, ahora no puedo irme tantos días, pero es que ni siquiera lo deseo. Me gusta tomar pequeñas pausas de vez en cuando.
Cuando viajes,  olvida adrede el ordenador y el móvil. Los mejores recuerdos nunca se imprimen.
Disfruta a deshora.

Acércate a gente que vive como tú

Una vez viví en una ciudad donde todo el mundo caminaba en la misma dirección.  Es muy enriquecedor charlar de vez en cuando con el caos y comprobar que tiene muchos amigos. Cada vez hay más personas que eligieron su forma de vida.


Siempre todo fue inestable, nos engañaron

Todos los meses son distintos, unos se agitan, otros fluyen, otros caminan. Nunca existió esa estabilidad que nos vendieron. Mirad a vuestro alrededor y comprobad que los supervivientes son los que tomaron las riendas y que son muchas las empresas que plantaron “contratos fijos” y luego los podaron. 
¿Quién sabe qué ocurrirá mañana?
Es bueno sembrar recursos a diario y abrir las ventanas para que la vida interior se airee.


El dinero sí que importa

Qué bonito hacer lo que a uno le gusta, pero no gratis. Todos comemos, pagamos alquileres y  debemos valorar nuestros conocimientos, lo que ofrecemos, lo que mejor sabemos hacer y que ello nos aporte lo que necesitamos día a día.
Debemos hacer lo que nos gusta de la mejor manera posible y ser conscientes de que esto, ayudará a otras personas. 
Cuando alguien sabe que algo le aportará beneficio, pagará por ello. No hablamos de beneficio económico, hablamos de cualquier bien que nos aporte algo bueno: conocimientos, diversión…  Si algo que ofreces no tiene demanda, tampoco la tendrá si reduces su precio a la mitad.
Esto sería un síntoma de que ni tú mismo lo valoras.

Simplifica, respeta tu tiempo

Hace poco alguien me llamó para preguntar si podía pedirme  unos libros que no estaban en la tienda online. . Yo le pedí que me los pidiese por email y respondería en breve. Lo escrito evita muchas confusiones.
Hablamos un par de minutos. Al rato me escribió por whatsapp para decirme que ya tenía el email en mi bandeja de entrada. En la calle lo leí, y respondí con un “Ok”
Al llegar a casa me encontré un email diciéndome lo mismo que la llamada: que si me podía pedir unos libros. Respondí esta vez por escrito diciendo que por favor me pasase los títulos y le respondería enseguida. 
Finalmente me comentó en otro correo que eran libros en inglés  y aún sigo esperando cuáles son…

Todo esto es una falta de respeto hacia mi reloj o lo que sea. Una persona ha contactado conmigo cuatro veces y yo le he respondido y estas tareas aún no han servido para nada.
Simplificando, concretando, pidiendo que los demás lo hagan, se agilizan tus pasos.

No te castigues, prémiate

Un error muy común es olvidarse de todo lo que se ha hecho y fijar la mirada en todo lo que queda por hacer. Yo opté por, en lugar de una agenda, tener un calendario de pared donde anoto las cosas importantes de cada mes. Mirar lo que tengo que hacer hoy, y seguir anotando todo lo que se me ocurre también hoy,  me lleva a tener más tareas pendientes al finalizar el día que al comenzar. Voy mes a mes, e incluso planifico por trimestre.
Voy paso a paso y sobre todo soy consciente siempre de qué es lo urgente y qué no lo es.

Al margen del calendario mi vida personal se improvisa a cada instante, no cabe en el calendario ni quiero que quepa.

El compromiso

Hay muchas palabras que pesan, vocablos a los que la sociedad les ha otorgado mala fama. Compromiso y responsabilidad son palabras mágicas. Si no te comprometes con tu proyecto, jamás saldrá adelante. Si no eres responsable de lo que ocurre y eres de los que cree que el resto no te valora, no te entiende, no te busca… sin detenerse a ver si el camino elegido es el que te lleva a donde quieres llegar, no avanzarás. La mayoría de la gente se aplaude cuando las cosas van bien y apedrea a la sociedad cuando las cosas no le van tan bien.


Responsabilidad y compromiso con uno mismo, anota el cóctel.