miércoles, 26 de agosto de 2015

LA DANZA

Imagen de Omar Ortiz


Me muevo cómodamente por un laberinto sin curvas.

Cada pendiente estimula mis pasos firmes y en el punto exacto donde nos cruzamos, dibujo un círculo de color azul que detiene mi mirada bañándola en libido.

Tu saliva facilita el camino y yo me dejo llevar, permitiéndote que elijas el ritmo de esta danza que concluye en una duna sin lágrimas.

No hay puertas ni ventanas, solo puestas de sol llenando páginas de instantes cromáticos.

Pido a tus  manos  una nota desconocida que brote de entre mis piernas.
Yo te devolveré un gemido con sabor a láudano

2 comentarios:

  1. Ummm,un texto sugerente y elegante,enhorabuena,Cristina!

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  2. Gracias, Jorge. Me encanta que pases por aquí.
    Ando inmersa en un curso que me tiene fascinada... indagando también en el erotismo sutil.
    Abrazos

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