viernes, 16 de septiembre de 2016

SOLO SERÁ UN SEGUNDO


Imagen de Liu Yaming

“…y así se deshacía el miedo que no tenía dientes
sino una trituradora de cielos vestidos de luciérnaga” 
Princesa Inca


Una vez,
consentí que me encadenaras.
Me convenciste de que la libertad era sacarme a pasear sin que nadie nos viera.
Decidiste que mi pantalón fuese dos tallas menos y los movimientos de mis caderas, los más trasnochados de los 80.

Una vez,
dibujaste una fina ranura en el saco de mi tiempo más placentero.

- Solo será un segundo, solo te robaré un segundo, un único segundo– repetías.

Una vez,
grité "No",  hasta romper todos los cristales, y te tapaste los oídos para inventar un "Sí" a tu medida.

Una vez,
me quemaste los pezones,
y yo,
yo lloré,  por la poca resistencia de mis pechos a tu calor.


-Solo será un segundo, y después otro, y otro… aguanta.

Una vez,
soñé que no podía sonreír porque habías cosido mis labios con hilo de pescar.
Tampoco podía gritar.
Y yo,
yo puse fin a la pesadilla saltando por la ventana de algún cuarto.

Una vez,
mi cuerpo se rompió y con todos los trozos, pude construirme otro a mi antojo.
Un cuerpo mío,
con su alma, sus pezones, sus sonrisas, sus sueños, sus labios, sus gritos.

Esa vez,
a mi lado, dormía otro.



3 comentarios:

  1. Bello, profundo y estremecedor, nunca dejas de gustarme, Liana

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    Respuestas
    1. Gracias, Liana.
      Tú también me gustas. Transformar el dolor en poema... y conseguir belleza.

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  2. Una vez más me dejas sin palabras..
    Nunca dejes de escribir.
    Besitos

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